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Terra
La Coctelera

Masquemos chicle

Se sube un moreno, gel, chaqueta de cuero.
Se sienta al frente, solo lo veo por el reflejo de la ventana, como siempre cuando acostumbro espiar.
Un poco neurótico con sus movimientos, mascaba chicle el ritmo de sus pulsiones sexuales, aceleradas y descontinúas, sin ritmo.
Ruidoso su boca desenfadada, negros ojos y una mirada fija, un detalle, su blanco estaba a mi lado.
Supongo que ella es o fue su compañera, su amante, su ex, aun no tengo suficientes pistas para descifrar este puzzle,solo se que existe un lazo demasiado familiar, extrañamente familiar.
Es la intensidad con la que se mira a un conocido o a alguien que se desea conocer. Disimula sus impulsos moviéndose nerviosamente en el asiento, estoy convencida, que las pulsiones de su cuerpo le incomodan.
Dos éramos testigos y dos eran los actores de esta escena.
Mi gorro negro y cara de vieja pesada me dejaban ser la observadora privilegiada.
Mascaba más rápido, sus ansias eran difíciles de contener.
De pronto, se agacha, recoge un papel y simula un descuido para tocar su pierna, el le pide perdón. Ella simula desinterés.
Aun no alcanzo a ver su cara, eso me daría pistas mas precisas sobre esta situación. Estacion Valmy ella se baja, no tengo suficiente descaro para mirar su cara.
El masca despacio, y parece calmarse.
Otra mujer se sienta a mi lado y comienzo a escuchar el ruido del chicle, más saliva, y más ruido, su vena se hincha. Sus ojos fijos y su pelo brillante.
Estacion bellecour, aquí me bajo, miro a mi alrededor, si no existen los clones, existen los recontra parecidos. Escucho el murmullo de chicles, cada uno ha escogido su blanco, y esquivo las miradas que quieren ser familiares. Cruzo la mirada de la chica que camina para sentarse en mi puesto.

30 minutos de ida-30 de vuelta.

Estoy realmente perdida, sin filtro, no hay conductor en
esta estación de radio.Entre la estación del metro, y el recorrido hacia mi
casa, entre Granche Blanche y Valmy, línea verde, no hay conductor.

No puedo ordenar esta cantidad de detalles, caos y detalles es la ecuación desafortunada que me domina.

Comprar el ticket compostar, subirme, sentarme en el mismo puesto, escuchar la voz que anuncia las estaciones, solo que en entretanto los humanos me desconcentran.
Me perturban, me fascinan, me repugnan, me dan miedo, me atraen, me repelen.Los guardo sin querer guardarlos, los miro sin querer mirarlos, los ato a mi cámara fija, sin filmarlos.
No hay jefe en esta estación de radio, no hay conductor,no hay antena pero si hay transmisión.
Desconectada de mi del comando central y conectada a todo los comandos.
Miles de pies en la misma pasarela, miles de cabezas detrás de la mía,miles de ojos.
Velos, gorros, pelos atados, pelos sueltos, pelos mojados, pelos despeinados, rubios, secos, rizados, espesos.
Como luz nocturna paseo espiando

30 minutos de ida 30 de vuelta, absorción ruda.
Cada lugar, cuando cada movimiento, sincronizado, dos personas salen al mismo tiempo de metro.
Dos doblan a la misma velocidad, un hijo y su padre, los mismos gestos.
Coincidencias, sin importancia, descifrar la coreografía,
Invento nuevos pasos para este baile trayecto.
Se abre la puerta del metro, nueva estación.

Raiz Reptil

Raiz reptil

Hay una planta que crece
en este jardín pecho
una raíz gruesa
sostiene los actos hojas
La escritura agua, lava y alimenta.
Esta raíz culebra salvaje, amazonica
Sale a la superficie en una fina y pequeña hoja

Salvaje subterránea, voz ruda, india enfurecida
Hoja fina, verde y amable
oscuridad que planea
y luz que trabaja

La labor persevera, carnívora
La raíz abre la tierra
La hoja respira más alto
Instintivas respuestas
Dirijen mis actos hojas

Imploro desde mi verde boca
Se abre el azul inmenso
Mas agua para este invierno
Mas fuerza para este reptil raíz
Mas silencio para estos hechos
El terror esta abierto.